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Pepe R.Castañeda y Pepi Martinez

PREDICACIONES DESTACADAS

jueves, 27 de octubre de 2011

TU SI QUE VALES VALES: MUCHO PARA DIOS

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COLABORAN EN EL DESARROLLO DEL CULTO ADELA MANJON PRESENTA EL CULTO ORANDO Y ANIMANDO A LOS HERMANOS A QUE ALABEMOS Y ADOREMOS A DIOS PONIENDO TODO EN MANOS DEL ESPIRITU SANTO. IGNACIO MARTINEZ PIDIO Y ORO POR LA OFRENDA DANDO GRACIAS A DIOS POR ELLA. JOAQUIN LOPEZ INTRODUJO LA PALABRA Y ANA NOS DESPIDIO EN ORACION DANDO GRACIAS POR TODO.

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TU SI QUE VALES: MUCHO PARA DIOS.

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Meditación en la Palabra: Anciana Adela Manjon

viernes, 21 de octubre de 2011

......Y A OTRO, DONES DE SANIDADES..... 1ª Corintios, 12:9. PARTE, III

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COLABORARON EN EL DESARROLLO DE CULTO PACO ASENSIO, (FILIPENSES, 4:4)PRESENTANDO Y ORANDO PARA QUE EL SEÑOR TOMARA EL CONTROL DE TODO.

PIDIO Y ORO POR LA OFRENDA TERE ARAGON DANDO GRACIAS A DIOS POR ELLA Y PARA QUE SE INVIRTIERA EN LO QUE DIOS QUIERE.

PEPI MARTINEZ INTRUDUJO LA PALABRA (SALMO, 27:4 y 8) "BUSCAR EL ROSTRO DE DIOS VIVIENDO CON CONTENTAMIENTO, FE Y CONFIANZA EN EL"
PILAR
NOS DESPIDIO EN ORACION DANDO GRACIAS A DIOS POR TODO.

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Jueves, 16 de Octubre de 2.011
......Y OTROS, DONES DE SANIDADES..... Parte, III

Éxodo 15, versículo 22, dice “.... e hizo Moisés que partiese Israel...” los israelitas están en el desierto, están en lugares secos, desérticos, no hay agua por ninguna parte. Están dando vueltas en el desierto. Dice, “... y salieron al desierto de Shur y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua, y llegaron a Mara – Mara quiere decir amargo- “... llegaron a Mara y no pudieron beber las aguas de Mara porque eran amargas, por eso le pusieron el nombre de Mara. Dice, “... entonces el pueblo murmuró contra Moisés y dijo, ‘¿qué hemos de beber?’ Y Moisés clamó a Jehová....”
Para que se de la sanidad, hermanos, lo primero que tenemos que hacer es clamar al Señor. La palabra dice, ¿por qué no reciben? Porque no piden. Moisés era un hombre que sabía lo que había que hacer cuando había una necesidad. Esta agua estaban enfermas.
No se trata de sanidad de un cuerpo enfermo, pero se trata de la sanidad de aguas que necesitan ser sanadas. Dios es el Dios de la sanidad para cualquier situación, no hay límites a lo que Dios quiere hacer. Tu sanidad puede ser de naturaleza emocional y Dios quiere sanar tus emociones. Tu sanidad puede ser de naturaleza espiritual, hay quizás alguna opresión en tu vida, alguna adicción de algún tipo, alguna opresión demoníaca.
Mira, Dios quiere sanarte en esa necesidad también. Y quizás tu necesidad sea de sanidad física, en alguna parte de tu cuerpo. Dios dice ‘yo puedo intervenir en ese aspecto de tu vida’. No importa cuál sea.
Para mi estas aguas amargas son símbolo de algo que nosotros necesitamos. Las aguas han sido hechas para refrescar, para saciar la sed, para dar vida, pero muchas veces esas aguas están amargas, como muchas veces, yo creo que Dios ha llamado nuestra vida para experimentar salud, vigor, energía, pero nuestras aguas físicas, o emocionales, o mentales, o espirituales están amargadas e impiden que nosotros podamos disfrutar de algo que Dios ha creado para nuestra bendición.
Pero muchas veces ¿qué hacemos nosotros? Nos quejamos como se quejó el pueblo. Y entonces simplemente decimos, ‘oh, Dios tu no estás siendo fiel’. Por nada estéis afanados sino sean conocidas vuestras peticiones.
Cuando tu tengas una necesidad de sanidad, o cuando haya alguien en tu familia, o en algún sitio cerca de ti, bajo tu influencia que necesita sanidad ora en el nombre del Señor, unge con aceite, ejercita el don que está dentro de ti. Pon a desarrollar el don en tu vida. Seamos, hermanos, que siempre andemos con nuestra botellita de aceite. Siempre listo.
Nosotros tenemos que usar la unción y los dones que Dios ha puesto en nosotros. Es la única manera que vamos a ver los milagros que Dios quiere que se den, gracias a Dios que Moisés sabía lo que tenía que hacer, en vez de quejarse él clamó a Jehová.
“... y Jehová le mostró un árbol Un árbol es algo que sugiere vida, sugiere belleza, sugiere nutrición, sugiere ministerio. Le mostró un árbol, y cogieron ese árbol, interesantemente lo arrancaron, quizás era un arbusto de algún tipo o algo, arrancaron ese árbol que manifestaba vida y lo echaron en las aguas. ¿Y qué pasó con las aguas? Las aguas se endulzaron, perdieron su calidad mortífera, dañina.
Ese es el poder de Dios cuando entra, es el poder sanador de Dios, cuando entra a cualquier situación. Hay mujeres que su vientre está amargado, no dan vida. Hay hombres cuya mente está amargada y no dan vida. Hay jóvenes cuya sensibilidad está amargada y no hay vida que sale de ellos, no pueden funcionar, no pueden salir adelante, están atascados y se necesita que la vida de Dios venga y sane esos lugares.
Yo se que habla de sanidades en el sentido físico. Pero, no, el don de Dios para sanar es multifacético, dondequiera que hay enfermedad de cualquier tipo, el poder sanador de Dios pueden entrar. Recuerda eso siempre. Tu eres un árbol, tu eres un agente sanador. En esta ciudad se necesita gente sanadora, gente con el espíritu de Dios, gente llena del Espíritu Santo, gente con una visión guerrera, gente que sepa que tenemos dentro de nosotros el poder vivificador de Dios. Tu tienes la vida de Dios dentro de ti, tu puedes sanar las aguas de esta ciudad. Esta ciudad necesita sanidad.
Dice, “... y las aguas se endulzaron y allí les dio estatutos y ordenanzas y allí los probó...”
Mire lo que dice Dios, “... y dijo, ‘si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad.....”
Por eso es que yo se que la mente de Dios hizo la conexión entre esas aguas que se sanaron y la sanidad física, porque Dios una vez le dijo ‘esto que ustedes han visto, esto no es nada. Yo les quiero decir algo, si ustedes caminan en mis mandamientos y se ordenan según mis estatutos y me obedecen, yo les voy a dar sanidad a todo lo que tenga que ver con sus vidas.’
Entonces, le dijo “.. si ustedes hacen esto ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti porque yo soy Jehová, tu sanador...”
Ese es uno de los nombres de Dios, Jehová Rafa, Jehová el sanador. Dios, la esencia de Dios es sanar, así como Dios es amor, también es sanador.
Dios no es sanador en términos genéricos, sino es ‘Yo soy Jehová, tu sanador’. Recuerda eso siempre.
Dios siempre se identifica como el sanador por eso es que nosotros no podemos estar contentos o mejor dicho conformados con las enfermedades que hay en nuestra vida. Nosotros tenemos siempre que estar clamando y tocando al Señor, cualquier situación que haya en tu vida, cualquier enfermedad de cualquier índole, mira, sigue tocando tu al Señor, no te conformes, sigue clamando al Señor y pidiendo, ‘Señor, yo necesito esa sanidad’. No te conformes con un estado de ansiedad, de depresión, con una enfermedad física, con cualquier tipo de enfermedad, sino recuerda que Dios ha dicho ‘Yo soy tu sanador’.
Recuerda esa imagen de ese árbol cayendo sobre aguas amargas, y recuerda que eso es, cuando el Evangelio entra a tu vida, donde el Espíritu Santo entra a tu vida es para sanar tu vida, y es para que tu seas un agente de sanidad a otros también. Yo soy Jehová, tu sanador.
Éxodo, Capítulo 23, versículo 25 también, dice allí “... más a Jehová vuestro Dios serviréis y él bendecirá tu pan y tus aguas y yo quitaré toda enfermedad en medio de ti....”
Esa es una promesa; o Dios exageró o mintió o no sabía sus limitaciones, o estaba diciendo la verdad, toda enfermedad. Dios quiere un pueblo, yo creo que Dios quiere un pueblo sano, hermanos. Ahora, yo entiendo bien que hay enfermedades y hemos orado y hemos hecho todo lo que está de nuestra parte. Pero lo que yo quiero decir, está bien, eso no te impide vivir una vida feliz, si tienes una condición pero sigue clamando al Señor, pon tu mente en la intención de Dios, pon tu mente en esas promesas.
¿Por qué mirar las promesas negativas si hay tantas promesas positivas? Yo soy Jehová tu sanador. Yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.
Mire otro pasaje, Deuteronomio 7:15, y fíjese que todas estas cosas están condicionadas a vivir en el Señor. Hermanos, yo creo que si la humanidad pusiera en práctica la palabra de Dios, hace tiempo que se hubiera desterrado la enfermedad de la tierra. El problema está en que la hemos contaminado con el pecado, y aún la iglesia como comunidad no vive a la altura que Dios pide. Yo se que hay otros misterios que intervienen también en la vida humana.
Yo creo que si los hebreos hubieran caminado con el Señor siempre, como comunidad, como pueblo, Dios hubiera cumplido esa promesa y hubiera desterrado completamente la enfermedad. Pero claro, cayeron, se corrompieron y desobedecieron al Señor.
Deuteronomio 7:15, dice: “.... y quitará Jehová de ti toda enfermedad y todas las malas plagas de Egipto que tu conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren....”
Promesa de sanidad, dones de sanidad. El salmo 103, versículo 3, Dice, “... bendice alma mía Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios, él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias....”
El que sana ¿qué? Todas tus dolencias. Usted ve que una y otra vez el Señor habla en términos abarcadores, completos. El que sana todas tus dolencias. Yo veo una y otra vez, hermanos, esa idea de un Dios que quiere que el don de sanidad corra a través de su pueblo y Dios quiere activar nuestra mente para creer en eso y para que nosotros tengamos la expectativa de sanidad.
Meditación en la Palabra: Pastor Pepe R. Castañeda.

domingo, 16 de octubre de 2011

......Y A OTRO, DONES DE SANIDADES..... 1ª Corintios, 12:9. PARTE, II

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COLABORARON EN EL DESARROLLO DEL CULTO JOAQUIN LOPEZ PRESENTO, ORO Y ANIMO A LA IGLESIA PARA QUE ALABARA Y ADORARA AL SEÑOR ESPERANDO Y CONFIANDO EN QUE EL ES EL DIOS DE LO IMPOSIBLE. MANUELA LOPEZ PIDIO Y ORO POR LA OFRENDA DANDO GRACIAS A DIOS Y PIDIENDOLE QUE EL LA MULTIPLICARA PARASU OBRA. PEPI MARTINEZ HIZO LA INTRODUCCION A LA PALABRA (SALMO, 139:7-11) "NO NOS PODEMOS ESCONDER DE DIOS EL ESTA EN TODAS PARTES".



DIERON TESTIMONIO DE LO QUE DIOS ESTA HACIENDO EN SUS VIDAS Y EN LAS VIDAS DE OTRAS PERSONAS A TRAVES DE LA PREDICACION DEL EVANGELIO.

PILAR NOS COMPARTIO LO SIGUIENTE DAMOS GRACIAS A DIOS POR ELLA: SALMO, 107:4 ANDUVIERON PERDIDOS POR EL DESIERTO, SOLOS SIN CAMINOS, SIN HALLAR CIUDAD DONDE VIVIR HAMBRIENTOS Y SEDIENTOS.

ASI ESTABAMOS PERDIDOS EN UN DESIERTO HAMBRIENTOS DE ALGO QUE LLENARA NUESTROS CORAZONES. HASTA QUE CONOCIMOS AL SEÑOR QUE NOS LLEVO POR CAMINOS DONDE EL SIEMPRE IVA DELANTE DE NOSOTROS NOS GUIABA COMO EL PASTOR GUIA A SUS OVEJAS. NUESTRA VIDA SE VA TRANSFORMANDO, PASAN LOS AÑOS Y CADA DIA SENTIMOS COSAS NUEVAS. LA PALABRA DE DIOS ES NUESTRA COMIDA, LA ALABANZA LA ORACION SALE DE NUESTRO CORAZON POR QUE SABEMOS QUE DIOS ESTA CONTENTO ESCUCHANDO Y SE REGOCIJA CON SU PUEBLO. LE DAMOS GRACIAS A DIOS, EL ESPIRITU SANTO QUE NOS GUIA CADA DIA POR LOS MERITOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. AMEN.

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Domingo, 16 de Octubre de 2.011

......Y OTROS, DONES DE SANIDADES..... Parte, II

1ª Corintios, 12:9
Dice la palabra “... busqué alguien que hiciera brecha entre mi persona, mi condenación y el pueblo y que salvara al pueblo y no lo encontré,....
Dios está buscando muchas veces formas de él entrar a la tierra y hacer lo que él quiere hacer pero no encuentra una iglesia preparada. No nos encuentra como tenemos que estar preparados.
Muchas veces él tiene entonces que comenzar a prepararnos y él tiene que comenzar a cavar y a destruir y deshacer y a meter sus manos para que el hombre, la mujer de Dios pueda estar preparada para lo que Dios quiere hacer.
Eso es otra cosa, si tu quieres ser usado por Dios en obras sobrenaturales, hay un precio que pagar en tu propia vida. Dios va a tener que crucificarte, Dios va a tener que hacer cosas en tu vida, Dios va a tener que quebrantar todo lo que no es de El, porque al que mucho se le da, mucho se le pide. Y si queremos ser vasos usados por Dios tenemos que estar dispuestos a ser crucificados por Dios, tenemos que estar dispuestos a pagar el precio.
Hay mucha iglesia que quiere el poder de Dios pero no está dispuesta a abandonar su rutina, su preferencia, sus horarios, su teología y una cantidad de cosas, y entonces ellos dicen, no, no es así, yo primero tengo que preparar mi vaso, tengo que preparar mi vasija para que pueda manifestarse mi poder en él o en ella.
La sanidad, esos dones de sanidad que Dios quiere dar en nuestra vida, ¿cómo se manifiestan por ejemplo? Se manifiestan a veces en formas muy complejas. Hay unos dones, sanidades y milagros. Dice, después de sanidades viene milagros, estos dos dones, en mi opinión muchas veces son muy difíciles de separar porque están a veces muy vinculados.
Por ejemplo una manifestación clara de sanidad: cuando el Señor ora por ejemplo por un ciego de nacimiento y el Señor ora por ese ciego, hay una dificultad, pone la primera oración y el ciego ve, dice que ve como si fueran árboles los hombres. No ve claramente, pero después el Señor ora otra vez por él y se afirma el milagro, y entonces él puede ver claramente. Una intervención, sanidad sobre un cuerpo enfermizo.
Otro, el sordomudo, el Señor dice que le traen un sordomudo y él mete sus dedos en sus oídos y pone saliva en su lengua y abre y los oídos del sordo son destapados y puede hablar porque hay una sanidad allí específica.
Eso es sanidad así, en su forma más clara, más pura. No hay más nada. Hay una intervención directa de Jesús, una petición o una orden, una palabra de autoridad y esa persona es sanada inmediatamente.
Ahora, fíjese lo compleja que es la sanidad. Hay ocasiones en que es más que eso. Por ejemplo, en el caso de la mujer que está encorvado durante muchos años de su vida, camina totalmente encorvada y el Señor ora por ella y hay espíritu allí que es reprendido. Y el Señor después dice, ‘esta mujer es hija de Abraham y ha estado oprimida por el diablo, creo que era 18 años o algo así’ Entonces había un espíritu allí. Hay un espíritu sordomudo también que el Señor reprende.
Muchas veces las sanidades o las enfermedades no son solamente de origen puramente físico. A veces se necesita.... poder para reprender un demonio. A veces las enfermedades tienen orígenes demoníacos. A veces puede ser algo puramente hormonal. Puede ser algo puramente físico y entonces en ese caso es una obra puramente de sanidad, pero en muchas ocasiones la enfermedad puede tener un origen demoníaco y entonces ahí hay una intervención también espiritual que hay que hacer para que se de la sanidad.
Y entonces muchas veces también tiene que intervenir el don también de conocimiento y podríamos decir, donde tiene que venir una revelación de Dios, de parte de la persona que va a intervenir para que también pueda orar para que el origen del mal físico se detecte y pueda ser neutralizado para que se de la sanidad.
Usted recuerda el caso del paralítico que bajan por el techo y el Señor dice, ‘hijo, tus pecados te son perdonados’. Y los fariseos que están alrededor se ofenden y dicen ‘bueno, pues ahora van a ver también, qué es más fácil, una cosa o la otra. Toma tu lecho y anda. Y entonces viene una sanidad física también. Había las dos cosas: en un caso el Señor sana a un enfermo y le dice, ‘vete y ten cuidado que no te venga algo peor, pórtate bien de aquí en adelante’, porque había un pecado quizás que estaba detrás de esa enfermedad.
Hay muchas cosas, hay muchos misterios, ¿no? pero se necesita gente que tenga el poder de Dios en su vida para poder canalizar la energía de Dios que quiere sanar a las personas. El Señor Jesucristo era la manifestación más elocuente de todas con respecto a la sanidad.
Mire, en el Capítulo 4 de Lucas, versículo 18, dice el Señor hablando de sí mismo, “... el espíritu del Señor está sobre mí, profecías de Isaías, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres, me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a predicar el año agradable del Señor...”
Fíjese una cosa que el don de sanidad se puede manifestar en diferentes dimensiones. Dios puede sanar emocionalmente. Dios puede sanar físicamente, es más, yo creo que aquí hay una alusión, una referencia a que Dios puede sanar de opresión demoníaca también. Muchas veces como digo, la sanidad física está vinculada que cuestiones demoníacas, no siempre, pero muchas veces y el Señor dice, ‘Dios me ha ungido para sanar lo que sea, cualquier tipo de situación.’
El Señor tenía ese poder, estaba lleno del Espíritu Santo y nosotros tenemos que pedirle al Señor, ‘Padre, hazme también asimismo una manifestación de tu poder en todas las dimensiones que sea necesaria.
Hay otro pasaje donde también la sanidad se da, vemos cómo el Señor puede sanar cualquier tipo de enfermedad. Mire Mateo 4:23, dice, “.... y recorrió Jesús toda Galilea enseñando en las sinagogas de ellos y predicando el Evangelio del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo....”
Sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. El Señor tenía poder para sanar cualquier enfermedad, cualquier dolencia que se le pudiera presentar.
“...Y se difundió su fama por toda Siria, y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos, y los sanó....”
Saben hermanos lo que a mi me da ánimo es que el poder de Dios para sanar no conoce límites, no conoce barreras. Por eso es que yo les digo que nosotros tenemos que cultivar cada día más y más ese sentido de fe en nuestra vida, de que Dios puede intervenir, el Cristo que sanó toda enfermedad, toda dolencia, también puede intervenir en cualquier situación en mi vida o en la vida de alguien, por el cual yo ore.
Hay personas que dicen, bueno, yo voy a orar al Señor para que me sane de un dolor de cabeza porque para eso me tomo dos aspirinas. Bueno, mira, tómate las aspirinas y órale al Señor también para que te sane el dolor de cabeza, u ora primero y yo creo que uno debe siempre estar orando en cualquier situación, uno debe orar a tiempo y fuera de tiempo. Uno debe practicar el don de la sanidad. Uno debe practicar el hábito de orar siempre por personas que necesitan oración. Órales, bendíceles, pídele al Señor que obre en su vida porque eso es parte de lo que Dios quiere que tu hagas.
La sanidad es importante porque esa es una forma de manifestar la gracia, de fortalecer los reclamos de que Jesucristo es el Hijo de Dios, de ayudar a la iglesia en su actividad evangelística. Todas estas cosas están implicadas en las sanidades y los milagros que Dios quiere que su pueblo haga.
Si usted mira aquí en este pasaje que yo acabo de leer, usted ve que según el Señor va sanando... dice, “... predicando el Evangelio del Reino y sanando toda enfermedad....”
La iglesia necesita que los dones de sanidad se manifiesten para que el Reino de Dios pueda ser predicado con efectividad. Por eso es que no podemos decir, ah, los dones ya terminaron, porque todavía hay necesidad de que la predicación del Evangelio esté acompañada con sanidades que
fortalezcan y respalden la validez, la legitimidad del Evangelio. Ese es uno de los propósitos de los dones, es mostrar que Jesús es quién él dice que él es. Y por eso es que nosotros no podemos conformarnos simplemente con una iglesia que se mueva en el plano natural.
Nosotros tenemos que seguir insistiendo, ‘Señor, danos esos dones, manifiesta esos dones en medio de nosotros’. Tenemos que estar siempre inquietos porque se necesita para que el Evangelio del Reino pueda continuar hacia delante.
Otra de las razones por las cuales se necesita el don de sanidad es Porque el don de sanidad es como un ataque directo contra el reino de las tinieblas. Aquí yo creo que no es coincidencia que dice que él estaba predicando el Evangelio del Reino. En las Escrituras, el concepto del Reino de Dios es un concepto de guerra. El Reino de Dios está avanzando contra el reino de las tinieblas y cuando se habla del Reino de Dios es como que es un ejército que está avanzando, es un poder conquistador que está avanzando. Y entonces los milagros sanadores de Dios son una expresión de que Dios es más poderoso que Satanás, que el Reino de la Luz es más poderoso que el reino de las tinieblas.
Entonces nosotros tenemos que siempre orar por sanidad y pedirle al Señor que nos dote de su poder, y ayunar y buscar el rostro del Señor para que los dones de sanidad se manifiesten en nuestra vida para que el Reino de Dios pueda avanzar y pueda conquistar. El don de sanidad es muy importante para el evangelismo para que pueda avanzar el Reino de Dios.
¿Qué pasa cuando el Señor sana toda enfermedad y toda dolencia? Dice que se difundió su fama por toda Siria. ¿Ve? Es como una tarjeta de representación. Una de las formas más poderosas de uno expresar la legitimidad del Reino de Dios es manifestando las obras sanadoras de Jesucristo. Y eso es una manera en que el Evangelio comienza a correr y Dios quiere todavía darle a la iglesia esa capacidad para hacerlo.
Miren en el versículo 25 de ese mismo pasaje dice, “... y les siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán...”
Cuando hay esos dones de sanidad la gente enseguida afluye. Entonces la iglesia tiene que tomarlos, discipularlos, instruirlos, enseñarlos y fortalecerlos, porque el don de sanidad, el don de milagros, es simplemente un don como para agarrar la atención de la gente. Y es desgraciadamente muchas veces, las iglesias, de paso, se conforman solamente con eso, traer a la gente a la iglesia, porque hubo una manifestación, hubo un avivamiento pero entonces no los discipulan, no los consolidan, no los enseñan, y entonces lo que pasa es que hay cristianos simplemente superficiales, iglesias superficiales, donde hay mucho poder pero poca profundidad espiritual, poco conocimiento espiritual.
Hay que hacer las dos cosas. Los dones simplemente captan la atención de la gente pero después de eso hay que consolidar, hay que enseñar, hay que instruir, hay que crear cristianos maduros.
Otro ejemplo y me voy a limitar sobre todo al don de sanidad, y entonces el de milagros lo voy a dejar para más adelante para que quede claro cómo funcionan estos dones en concierto uno con el otro. Pero también cuáles son los propósitos de estos dones.
¿Ustedes recuerdan el caso de Naamán, el sirio, en el Antiguo Testamento en el ministerio de Eliseo? Naamán era un general tremendamente ilustre, un hombre con mucho prestigio. Había ganado muchas batallas y tenía gran prestigio ante el rey de Siria, pero tenía un problema serio: que era leproso. Y en el Antiguo Testamento y también en el Nuevo Testamento, una persona leprosa desgraciadamente era un paria, una persona marginada completamente. La lepra es una cosa terrible, es desagradable físicamente de ver, crea deformaciones en la piel y deformaciones a veces en las extremidades de la gente. Es un problema neurológico muy terrible con consecuencias bien serias. Y este gran hombre, un hombre de dignidad, un hombre de valor, un hombre de gran distinción era leproso. Y el rey de ese país, enemigo de Israel, envía al rey de Israel para que sane a este hombre porque sabía que en Israel había poder.
Pero desgraciadamente el rey de Israel no era un hombre que conocía el poder de Dios. Como hoy en día muchas veces la gente viene a nuestras iglesias, a veces la nuestra incluida y la gente viene buscando, ok, yo leí que hay poder, y que esto y que lo otro y escuché un mensaje en la televisión.... ¿y qué pasa? No encuentran las manifestaciones del poder de Dios que necesitan.
Y el rey de Israel se rasga su vestido, se queja ante Dios y Eliseo escucha de lo que está pasando y le envía una noticia al rey, le dice, ‘Rey, envíamelo a mí que yo voy a resolver tu situación’.
Que bueno es cuando el poder de Dios está en una persona. Que bueno cuando el don de sanidad, el don de milagros que estaban esos dones en el profeta Eliseo moviéndose está. Por eso es que la iglesia es el lugar, hermanos, donde la gente debe venir para recibir sanidad para sus situaciones. Y nosotros tenemos que decirle al Señor, ‘Padre, ten misericordia de nosotros porque estamos en afrenta y necesitamos que tu quites la vergüenza de sobre tu pueblo, porque nos traen a la gente y no hay manifestaciones como debiera haber de tus dones’.
Y viene Naamán a donde Eliseo y Eliseo proféticamente, fíjese ahí estaban varios dones funcionando en Eliseo. Estaba el don profético, estaba el don de milagros, y estaba el don de sanidad y también había un propósito evangelístico y había un propósito de guerra espiritual inclusive implicado en todo esto.
Porque, es decir, a veces en situaciones hay diferentes dones que se están moviendo y tienen que moverse en concierto el uno con el otro. Cuando Eliseo le dice a Naamán, ‘ve y lávate’, es más, ni se lo dice él directamente, sino que le manda su criado para que le diga que vaya al río Jordán y se lave 7 veces, y Naamán se molesta.
Fíjese, es más, yo creo que también el don de conocimiento y de revelación estaba funcionando en Eliseo porque Eliseo sabía que este hombre venía con mucho orgullo y con mucha demanda de que se le sanara porque él era el general tal y tal y había que hacerlo así. Y entonces Eliseo lo manda a humillarse, no lo recibe personalmente como debiera haber hecho y lo manda a lavarse en un río por allí, que es feísimo inclusivo, y por eso se molesta Naamán.
Es decir, cuando Dios quiere hacer algo, hermanos, Dios usa sus dones sobrenaturales. Yo creo que en este tiempo de la historia yo no veo ninguna otra manera, hermanos, de que la iglesia pueda romper el encierre que hay hoy en día en la sociedad. Hoy como nunca la iglesia necesita los dones del Espíritu Santo manifestándose, como nunca.
Yo estoy claro en eso de que si la iglesia continua como está el mundo continuará yendo de mal en peor y alejándose más y más de Dios. Y yo creo que Dios quiere detener eso. Dios quiere darle su poder a la iglesia para poder bregar con gente como Naamán.
Dios estaba allí, inclusive bregando al nivel de naciones porque este hombre era directamente relacionado con el rey, era un poderoso representante de otra nación. Y Dios quería enviar un mensaje evangelístico también a esa nación. Y Dios quería mostrar que el Dios de Israel era el Dios verdadero, en vez del Dios de Siria.
Y todo eso está ahí implicado. Había guerra espiritual también. ¿Usted ve? En los dones hay muchos diferentes temas que se están manejando juntamente, por eso es que no podemos diferenciar, ah, este es el don de esto, este es el don de lo otro. Es el espíritu de Dios que es uno solo manifestándose en diferentes maneras, diferentes tuberías saliendo según la necesidad y a veces habrá necesidad de 3 ó 4 dones funcionando en concierto para que se de algo en ese momento y después otros más en otra situación. Pero es el mismo Espíritu Santo moviéndose en diferentes maneras, como dice el Apóstol Pablo.
Entonces, Eliseo manda al general para que vaya y se lave y ya lo está humillando, ya está trabajando con esa parte que el Espíritu Santo le ha dicho que este hombre necesita experimentar quebrantamiento, humillación. Y entonces está el don de milagros allí, porque él le dice, ‘cuando entres al río 7 veces...’
El río no tiene poder en sí, pero hay algo milagroso que ha sido soltado. Es una también de profecía, una palabra profética que él ha dado. Cuando tu hagas eso el río se va a convertir mágicamente en una fuente de sanidad para ti. Ahí está obrando el don de milagros y también está hablando la palabra profética, que cuando se pronuncia en el Espíritu Santo hace que el mundo se configure conforme a la palabra que dio el profeta. Es la palabra profética, es una palabra que desata, es una palabra que forma, es una palabra que crea, es una palabra que libera ciertas cosas. Esa es la profecía que después vamos a hablar acerca de ello también.
Y entonces todos esos dones expresándose allí y cuando Naamán obedece a lo que le dijeron, entonces regresa dice, ‘su piel perfectamente sanada’. Ahí está el don de sanidad manifestándose perfectamente también.
Y después, ¿y cuál es el propósito de todo eso? ¿Qué hace Naamán cuando regresa? Dice, ahora yo conozco que el Dios de Israel es el único Dios, porque los dones son dados, una de los propósitos más poderosos de los dones es para evangelizar, es para que la gente entienda.
Cómo vamos a entrar en la mente de gente en las universidades corrompida su mente con el intelecto humano, provistos de argumentos que pueden neutralizar cualquier argumento que la iglesia pueda ofrecerles verbalmente para decir que Jesucristo es el Hijo de Dios. Ellos ya tienen veinte mil argumentos que son poderosos, inclusive argumentos sobrenaturales, porque hoy en día también pueden creer en el poder de la mente al nivel más poderoso, pueden creer que son otras energías misteriosas, otras dimensiones de la naturaleza o lo que sea. El hombre moderno tiene argumentos para todo lo que nosotros le podamos disparar. Lo único que no pueden argumentar es cuando vean el poder de Dios manifestado en su vida, cuando tengan un problema de matrimonio, o cuando tengan una situación de enfermedad, o cuando tengan una enfermedad emocional y mental y por medio del poder de Dios experimenten el poder sanador de Dios en sus vidas, eso neutraliza toda la arrogancia habida y por haber. Porque el ser humano sigue siendo ser humano y cuando experimenta el poder de Dios en su vida tiene que bajar su cabeza, hermanos, a menos que no sea un perverso. Y si es un perverso debe entonces irse al infierno. Pero si es una persona normal va a reaccionar en una forma positiva y va a reconocer que Dios es Dios, por eso es que hay que pedir ‘Señor, ayúdanos, activa tu poder en nuestras vidas y ayúdanos a fluir más ymás en el poder sobrenatural que tu quieres que tengamos.
Cuando Naamán regresa es ya un corderito. No es el mismo hombre arrogante que entró a ver a Eliseo. Y dice, ahora yo reconozco que Dios es el único Dios de Israel y yo no voy a adorar a ningún otro Dios sino al Dios de Israel.
Los dioses de Siria quedaron humillados ese día. La guerra espiritual la ganó el Reino de Dios, hubo avance en el Reino de Dios en ese momento porque el poder sanador, el poder profético, el poder de milagros, el poder de discernimiento de espíritus inclusive, estuvo en manifestación.
Y nosotros decimos, ‘Señor, ayuda a tu pueblo’. Yo no me conformo, hermanos, con loq tenemos. No me conformo, ni usted debe conformarse tampoco. Debemos pedirle ‘Señor, queremos más poder, queremos más de tu gloria en nuestra vida, queremos más de tus dones de sanidad’.
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DESPUES DE ALIMENTARNOS ESPIRITUALMENTE NOS ALIMENTAMOS CON ESTA SUCULENTA PAELLA QUE COMPARTIMOS TODOS LOS PRESENTES PASANDO UN TIEMPO DE COMUNION JUNTOS DANDOLE GRACIAS A DIOS POR LA CONFRATERNIDAD.














GRACIAS A DIOS POR LOS NIÑOS QUE SE LO PASARON GUAY CANTANDO JUGANDO Y QUE SON NUESTRA ALEGRIA LE PEDIMOS AL SEÑOR QUE SIGA CUIDANDO DE ELLOS Y LOS SIGA BENDICIENDO A ELLOS Y SUS HOGARES.



Meditación en la Palabra: Pastor Pepe R. Castañeda

viernes, 14 de octubre de 2011

VIVIR AVIVADO, VIVIR SIEMPRE EN AVIVAMIENTO

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PRESENTO EL CULTO IGNACIO MARTINEZ ORANDO Y PONIENDO TODO EN MANOS DEL ESPIRITU SANTO. PIDIO Y ORO POR LA OFRENDA MARIANA VARGAS DANDO GRACIAS A DIOS POR ELLA. LA INTRODUCCION A LA PALABRA LA HIZO ADELA MANJON (SALMO, 34:18) "CADA VEZ QUE TERMINA UN PROBLEMA OTRO OTRO ESPERA PARA OCUPAR SU LUGAR". PILAR NOS DESPIDIO EN ORACION DANDO GRACIAS POR TODO.

PEPE R. CASTAÑEDA DIO TESTIMONIO PARA LA GLORIA DE DIOS DE TODO LO QUE EL ESTA HACIENDO EN SU VIDA, POR QUE EL TODOS LOS DIAS HACE LAS COSAS NUEVAS EL PROBLEMA ES QUE NOSOTROS NO LE PRESTEMOS ATENCION A LO QUE EL HACE. NO PODEMOS NI POR UN MOMENTO PRESCINDIR DE LA COMUNION CON DIOS POR QUE SI NO LA TENEMOS NO PODREMOS TENER LA RELACION QUE NECESITAMOS TENER PARA CONOCERLO CADA DIA MAS, SUS CAMINOS, SUS PROPOSITOS SUS PLANES PARA PODER OBEDECERLE Y TENER LA BENDICION PROMETIDA.
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Jueves, 13 de Octubre de 2.011

VIVIR AVIVADO, VIVIR SIEMPRE EN AVIVAMIENTO

Viviendo la vision, orando por la vision, confirmacion de la vision.
El avivamiento solo perdura con oración y visión.
El Martes dia 11 del presente mes de Octubre en devocional privado de por la mañana leyendo la hoja del calendario "La Buena Semilla" el Señor empezo hablarme con los versiculos de cabecera de esta publicacion,
Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo tu palabra.
Salmo 119:67 Ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. Hebreos 12:11
Esto me puso a meditar y reflexionar en que es lo que Dios queria hacerme ver, pensaba ¿mas humillacion? ¿mas disciplina Señor? En mi devocional privado leo la palabra sistematicamente cada dia y me tocaba por Exodo, 3:1-22 Lei este capitulo entero y el Señor me paro en los versiculos 21 y 22, 3:21 Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios, para que cuando salgáis, no vayáis con las manos vacías; 3:22 sino que pedirá cada mujer a su vecina y a su huéspeda alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojaréis a Egipto.

Empece a entender lo que El Señor me estaba diciendo y es que el nos proveera de lo necesario despues de la preparacion con la que nos ha estado capacitando a traves de la humillacion ante su poderosa palabra y como nos ha estado disciplinando de una forma especias en este tiempo de pruebas y tribulaciones para prepararnos para la mision que nos dado a traves de la vision que ha puesto en nuestro corazon: LA GRAN COMISION.

Si el Espíritu Santo es nuestro maestro y compañero de oración, comienza una revolución espiritual. En los grandes avivamientos la oración fue la actividad mas importante de las vidas santas y piadosas que lideraron esos tiempos preciosos de ganar almas.
Cuando un dia Dios me llevo a a Oseas, 4:6 y me hizo entender que sin conocimiento (sin la vision de Dios) su pueblo no se podria gobernar y pereceria, me di cuenta de lo importante que es conocer cada dia mas a Dios, sus planes, sus propositos y este conocimiento es impodible si el El Espiritu Santo. Cuando fui consciente de la visión, comprendi que es un proceso que nunca termina. La visión es facil que se pierda o se equivoque si no caminamos tomados de la mano de Jesus por los peligros de el mundo, la carne y el enemigo. La visión capacita para que uno mire a la distancia junto con Dios y vea lo que Él ve y discierna lo que está en su corazón. Para ser efectivo, el corazón de uno y la visión debe mantenerse sincronizados con Dios. ¿Qué es lo que Dios ve? Multitudes con compasión pendientes de la decisión de incontables personas sin Dios y sin esperanza.
Mi visión nació en la iglesia donde naci de nuevo; la atrapamos. El corazón del pastor era grande, y sus planes para la expansión del Reino eran más largos que su vida. La oración sostuvo todo lo que hizo. Creo que el problema fue que no se fue perseverante en ella y por lo tanto el avivamiento no perduro.
El Espíritu Santo es el que en oración me ayuda a buscar la visión para mi iglesia. El día en que el Espíritu Santo se revelo a mi vida a traves de la oracion, experimenté una revolución espiritual. Convirtió mi comunion con El en algo íntimamente personal. Comenzó el proceso de renovación de mi vida interior. Una cosa es saber sobre el Espíritu Santo cuando oramos, pero otra es conocerlo a Él. Cuando el Espíritu Santo se manifesto y pude conocerlo y experimentarlo, la oración fue mi prioridad, y lo cotidiano de la vida cristiana se volvió extraordinario.
Los recursos de Dios son ilimitados. Debemos estar totalmente dependientes de Dios en El tienen que estar todas nuestras fuentes como decia David. Durante tiempos de oración, sentiremos la urgencia del momento. Durante la oración también entendemos que sin ella, no tenemos poder para impactar a una sociedad perdida.
La oración es como un evento que apuntamos en nuestra agenda, debe de ser todos los dias siempre y también un fluir continuo. Dios lo ha dicho claramente: debemos estudiar para estar quietos, tomar tiempo para ser santos, y meditar en su Palabra día y noche.
En los más grandiosos avivamientos del pasado, la oración fue lo mas importante que hombres y mujeres hicieron para que Dios lo produjera y el tiempo que se mantuvo. Puede ser que tengamos una visión para el avivamiento, pero ¿Que hacemos por el avivamiento que impactará a las generaciones futuras?
Primero de Crónicas 22:1-5 habla de otro concepto de oración por una visión. ¿Tenemos la visión y el corazón para trabajar para algo que quizás nunca experimentemos? David era hombre viejo, pero planeó para la casa de Dios en la cual nunca iba a entrar.
Entonces David dijo: “Aquí estará la casa de Jehová Dios, y aquí el altar del holocausto para Israel. Después mandó David que se reuniese a los extranjeros que había en la tierra de Israel, y señaló de entre ellos canteros que labrasen piedras para edificar la casa de Dios. Asimismo preparó David mucho hierro para la clavazón de las puertas, y para las junturas; y mucho bronce sin peso, y madera de cedro sin cuenta. Porque los sidonios y tirios habían traído a David abundancia de madera de cedro. Y dijo David: Salomón mi hijo es muchacho y de tierna edad, y la casa que se ha de edificar a Jehová ha de ser magnifica por excelencia, para renombre y honra en todas las tierras; ahora, pues, yo le preparé lo necesario. Y David antes de su muerte hizo preparativos en gran abundancia”.
La grandeza de una persona se mide de varias maneras. Una es esta. Hay aquellos que plantan un árbol debajo del que nunca se sentarán. Los Estados Unidos se ha transformado en una nación secular. Nuestros fundamentos se están derrumbando. De las iglesias en Europa estan salido 7.000 crstianos por semanas y los templos se estan utilizando para discotecas y negocios varios. Si alguna vez el avivamiento se necesitó, es ahora. ¿Vendrá? ¿Dios se ha olvidado de nosotros? Habacuc escribió sobre la visión de Dios para Israel: “Aunque tarde, espérala” (Habacuc 2:3).
Dios todavía habla a través de su Palabra a aquellos que escucharán con sus corazones. Hay momentos en los cuales podemos sentirnos sobrepasados por la maldad y las influencias malas que nos rodean. Podemos preguntarnos: ¿Volverá el avivamiento? ¿Volverán a inundarse las iglesias y mantenerse fuertes por otra generación? ¿Aceptará nuestra gente la responsabilidad entregada por Dios de orar, testificar y adorar? ¿Tenemos mi iglesia y yo una visión por la que esperar, para plantar un árbol de avivamiento a través de la fidelidad y la oración que prevalece? ¿Estoy deseoso de aceptar el costo de lo que tengamos que hacer de Dios para un avivamiento que tal vez yo no vea?
De pronto, la visión regresa. No de orar por un avivamiento, sino una visión por “la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de entre los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales” (Efesios 1:19-20). Tal grandeza revela nuestra insignificancia a la luz del poder de Dios.
Pablo enfocó sobre el poder del Dios todopoderoso, que levantó a Cristo de entre los muertos, y lo declaró victorioso sobre el pecado, la muerte, el infierno y Satanás. El mismo poder opera en nosotros. La obra de Cristo ha sido cumplida. Nuestra obra es continuar en oración y nutrir la iglesia mientras plantamos semillas de avivamiento que tal vez nunca veamos dar fruto. Si el avivamiento parece cada vez menos y menos posible, debemos trabajar mucho más diligentemente y, como David, preparar en abundancia. Debemos mantener el fuego vivo en nuestras iglesias y los fuegos de oración encendidos para un mundo que es destruido por las fuerzas de Satán.
Necesitamos dedicar el resto de nuestras vidas y hacer preparativos para la próxima generación mientras le damos a la actual todo lo que tenemos. Necesitamos edificar sobre los moldes de la Iglesia del Nuevo Testamento y plantar semillas de avivamiento para el futuro. Necesitamos terminar fuertes y mantener los fuegos del avivamiento vivos. La oración por una visión renovada debería ser para todos nosotros: “Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas” (Isaías 54:2).
Cuando ya estamos en el siglo XXI, debemos expandir nuestra visión y aumentar nuestras oraciones en preparación para iglesias fuertes y ganadoras de almas.

Meditación en la Palabra: Pastor Pepe R. Castañeda.